Promotor
  • Hospital de la Caridad de Sevilla
  • Fundación Caja Rural del Sur
Localización
  • Calle Temprado, 3 de Sevilla
Fecha

2015

Descripción del Conjunto

La Iglesia y Hospital de la Caridad es un conjunto de edificaciones situadas en el barrio de Arenal, en un antiguo arrabal a extramuros de la ciudad histórica de Sevilla. Su construcción, de estilo barroco sevillano, data del siglo XVII.

En primer lugar, se construyó la Iglesia en 1670, proyectada por Pedro Sánchez Falconete y, Leonardo de Figueroa rematando su fachada. En 1674, en vistas de la necesidad de una enfermería se construyó sobre una nave de las Atarazanas, la llamada Sala de Cristo, que está coronada por un Crucificado del escultor Pedro Roldán; posteriormente, en el siglo XIX, se colocaría un retablo y un altar de cerámica trianera, bienes (retablo y altar) restaurados en esta intervención. Hoy en día, la Sala de Cristo, se utiliza de capilla doméstica y reunión.

Descripción de la obra

El retablo y el altar cerámicos, de la Sala de Cristo, presentaban una serie de desperfectos, en su gran mayoría debidos al paso del tiempo, las humedades de capilaridad y a intervenciones anteriores inadecuadas.

Debido a que muchas de sus piezas estaban con riesgo de desprendimiento, se decide desmontar las piezas cerámicas, numerándolas e inventariándolas y documentando con vídeos y fotos el proceso. Se retiran los restos de morteros adheridos a la cerámica. Previo a un examen minucioso, se procede a una restauración “en frío”, es decir, las piezas no vuelven a pasar por el horno, consistente en: limpieza de depósitos de sales cristalizadas, eliminación de materiales procedentes de restauraciones anteriores inadecuadas, aplicación de tratamiento de consolidación, unión de piezas rotas con adhesivo compatible con la naturaleza del material cerámico y reversible para un futuro, reintegración de lagunas con pastas compatibles con la naturaleza del material cerámico y cromáticamente similares a las existentes, aplicación de protección en toda la cerámica. Paralelamente, se reparan las humedades que presentaba el altar cerámico, se desmonta al completo incluso la albañilería, se incorpora en la base una lámina impermeabilizante y se vuelve a ejecutar el altar con geometría y dimensiones idénticos al existente; además se ejecuta un sistema de ventilación para aireación, con toda la intervención se resuelven las humedades de capilaridad y acumulación de sales que presentaba el altar, principal lesión que estaba deteriorándolo. Finalmente, se colocan las piezas cerámicas en su ubicación original con adhesivo compatible con la naturaleza del material cerámico, y se aplica pintura a la cal en el muro adyacente, en zonas que lo han necesitado.

El criterio utilizado en esta intervención es la fidelidad al origen, respetando la esencia de la obra arquitectónica y subrayando su valor patrimonial.

Promotor
  • Hospital de la Caridad de Sevilla
  • Fundación Caja Rural del Sur
Localización
  • Calle Temprado, 3 de Sevilla
Fecha

2015

Descripción del Conjunto

La Iglesia y Hospital de la Caridad es un conjunto de edificaciones situadas en el barrio de Arenal, en un antiguo arrabal a extramuros de la ciudad histórica de Sevilla. Su construcción, de estilo barroco sevillano, data del siglo XVII.

En primer lugar, se construyó la Iglesia en 1670, proyectada por Pedro Sánchez Falconete y, Leonardo de Figueroa rematando su fachada. En 1674, en vistas de la necesidad de una enfermería se construyó sobre una nave de las Atarazanas, la llamada Sala de Cristo, que está coronada por un Crucificado del escultor Pedro Roldán; posteriormente, en el siglo XIX, se colocaría un retablo y un altar de cerámica trianera, bienes (retablo y altar) restaurados en esta intervención. Hoy en día, la Sala de Cristo, se utiliza de capilla doméstica y reunión.

Descripción de la obra

El retablo y el altar cerámicos, de la Sala de Cristo, presentaban una serie de desperfectos, en su gran mayoría debidos al paso del tiempo, las humedades de capilaridad y a intervenciones anteriores inadecuadas.

Debido a que muchas de sus piezas estaban con riesgo de desprendimiento, se decide desmontar las piezas cerámicas, numerándolas e inventariándolas y documentando con vídeos y fotos el proceso. Se retiran los restos de morteros adheridos a la cerámica. Previo a un examen minucioso, se procede a una restauración “en frío”, es decir, las piezas no vuelven a pasar por el horno, consistente en: limpieza de depósitos de sales cristalizadas, eliminación de materiales procedentes de restauraciones anteriores inadecuadas, aplicación de tratamiento de consolidación, unión de piezas rotas con adhesivo compatible con la naturaleza del material cerámico y reversible para un futuro, reintegración de lagunas con pastas compatibles con la naturaleza del material cerámico y cromáticamente similares a las existentes, aplicación de protección en toda la cerámica. Paralelamente, se reparan las humedades que presentaba el altar cerámico, se desmonta al completo incluso la albañilería, se incorpora en la base una lámina impermeabilizante y se vuelve a ejecutar el altar con geometría y dimensiones idénticos al existente; además se ejecuta un sistema de ventilación para aireación, con toda la intervención se resuelven las humedades de capilaridad y acumulación de sales que presentaba el altar, principal lesión que estaba deteriorándolo. Finalmente, se colocan las piezas cerámicas en su ubicación original con adhesivo compatible con la naturaleza del material cerámico, y se aplica pintura a la cal en el muro adyacente, en zonas que lo han necesitado.

El criterio utilizado en esta intervención es la fidelidad al origen, respetando la esencia de la obra arquitectónica y subrayando su valor patrimonial.

Información Técnica Adicional

  • Acotado perimetral de la zona de trabajo y señalización, conforme a las medidas de seguridad necesarias. Protección de todos los elementos que lo requieran durante el transcurso de la obra. Instalación de andamiaje.
  • Desmontado de escultura de Cristo crucificado de Pedro Roldán. Desmontado de paño de azulejos de retablo y de altar, numerados e inventariados y con documentación gráfica del proceso.
  • Limpieza de depósitos de sales cristalizadas y saneado de la cerámica, eliminación de repintes y reintegraciones que no permiten la lectura correcta. Limpieza de manchas de humedad, hongos, etc., recuperación volumétrica y cromática.
  • Desmontado y reparación del altar, colocación de lámina impermeabilizante en la base y creación de un sistema de ventilación de aireación, así se elimina las humedades de capilaridad y que estaba deteriorando el esmalte con las sales de la humedad y abombando las piezas cerámicas.
  • Preparación de muro soporte, eliminando humedades, picado de revestimientos en mal estado y aplicación de mortero de cal técnicamente compatible, y aplicación de pintura a la cal.
  • Montaje de la cerámica en sus soportes originales: retablo y altar. Y colocación del Cristo crucificado.
  • Aplicación de pintura a la cal en zonas de los muros adyacentes al retablo.